
Aunque no lo parezca, nuestro apellido nos aporta una información tan valiosa como el saber quienes fueron nuestros antepasados de varias generaciones atrás, o a qué se dedicaban.
¿Qué quiere decir nuestro apellido?
Mucho. A través de ellos podemos conocer algo sobre los ancestros de nuestro linaje.
Apellidos finalizados con el prefijo <<-ez>>.
Un ejemplo de ello son los apellidos acabados con el sufijo <<-ez>>, el cual significa «hijo de». Algunos ejemplos son Sánchez (hijo de Sancho), Benítez (hijo de Benito) o Álvarez (hijo de Álvaro). Generalmente los apellidos acabados en este sufijo descienden de un antiguo linaje noble, de ahí que tengan escudos.

Apellidos con nombres de oficios: Herreros, Correa, Labrador, Zapatero…
Estos apellidos nos indican a qué se dedicaban nuestros antepasados. En la Edad Media las ciudades se dividían en distritos, y estos a su vez en gremios, de tal forma que una zona de la ciudad era del gremio de los zapateros, otra del gremio de los herreros…
Si tu apellido tiene nombre de oficio quiere decir que desciendes de un oficial o maestro artesano.

Apellidos con topónimos: Sevilla, Madrid, Cáceres…
En la Edad Media se hizo indispensable el uso de los apellidos, sobre todo en aquellas ciudades que crecían a un ritmo vertiginoso y donde comenzó a hacerse imposible identificar a una persona cuando varias tenían el mismo nombre. Por ello comenzaron a hacerse uso de los apellidos.
En el caso de que tu apellido sea un topónimo lo tienes bastante fácil, ya sabes de dónde vienen tus raíces. En el momento en que se otorgó la obligatoriedad de los apellidos, tu ancestro decidió llamarse como la ciudad en la que vivía.

Apellidos descriptivos: Delgado, Hermoso…
Estos apellidos son bastante curiosos, no es más que el apodo que tenía tu antepasado en su pueblo o ciudad cuando se legalizaron los apellidos.
Apellidos traducidos: Conejo, Blanco, Negro, Mesa…
Sin duda alguna tienes ascendencia no española, y muy posiblemente inglesa
España siempre fue la envidia del resto de Europa por el inmenso Imperio que poseía. algo que ocasionaría que numerosas potencias europeas tuvieran enemistades con España. Por ello, los extranjeros que se establecían en España o algunas de sus colonias no eran bien vistos, y se les hacía la vida imposible.
Por ello se usó el sistema de castellanización de los apellidos, como forma de pasar desapercibido y que no detectaran la procedencia del inmigrante. Así, apellidos tan comunes como Rabit o White, pasaron a denominarse Conejo o Blanco.

Apellido Expósito
Vamos a dedicarle un apartado especial al apellido Expósito, debido a su curiosidad. Tal vez conozcas a alguien que lleve este apellido, pues bien, este desciende de un niño o niña abandonado por sus padres.
Desde la Edad Media, los hijos nacidos extramatrimonialmente, los frutos de infidelidades, hijos de prostitutas, o porque simplemente sus padres no podían hacerse cargo de ellos, eran abandonados en las casas de expósitos, lo que hoy día son los orfanatos.
Estas casas, regentadas en su mayoría por alguna orden católica, poseían una ventana de considerable tamaño, y una campana colgando en uno de sus lados. Una madre podía dejar ahí a su hijo para entregarlo a estas casas, tocar la campana e irse. Todo muy discreto, todo pensado para que la identidad de la madre que abandonaba a su hijo nunca se descubriera.
Las casas de expósito criaban a estos niños hasta cierta edad, tras ello se les buscaba un oficio para que pudieran sobrevivir, aunque la gran mayoría se dedicó a la mendicidad.
Muy pocos bebés expósitos sobrevivieron, la tasa de mortalidad infantil de este colectivo era demasiado alta debido a las enfermedades, o a la malnutrición. Los bebés dependían de señoras recién paridas que iban a estas casas para amamantar a estos niños a cambio de algunas monedas.
Con la adopción de la obligatoriedad del uso de los apellidos, los niños expósitos adoptaron justamente este apellido, y fueron duramente discriminados, ya que haber sido un niño abandonado era signo de pobreza y mendicidad, y a través del apellido podían saber de dónde procederían estas personas, con lo cual el estigma les acompañaría toda la vida.

No fue hasta 1921 cuando se abolió la discriminación hacia los que poseían el apellido Expósito, tras la legalización del apellido que les alejaba de la integración social.
Si eres un Expósito este es tu ancestro, tu tataratatarabuelo/a, pero deberías sentirte orgulloso, porque fue un/a superviviente, en un mundo en el que morían 8 de cada 10 niños que acogían, con lo cual, siéntete un/a privilegiado/a.
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