La llorona en la cultura popular
Tal vez conozcáis la leyenda de esta mujer a través del cine o la música. En 2019 se estrenó a nivel mundial la película <<La Llorona>>, catalogada dentro del género de terror. Esta película cuenta la leyenda del espíritu de una mujer que se aparece por las noches para raptar niños. El motivo de ello es que lleva toda la eternidad atormentada buscando a sus hijos.
El mundo de la música también ha contado la historia de esta mujer, a través de la canción <<La Llorona>>. La letra de la última versión fue escrita por el compositor Andrés Henestrosa en 1940, y ha sido interpretada por varios artistas, entre ellos Manu Chao, aunque tal vez conozcas la versión de Chavela Vargas, incluida en la película biográfica de Frida Khalo, o en la película de Disney <<Coco>>.
Pero, ¿De dónde viene esta leyenda? ¿Existió la mujer llamada <<Llorona?
En este artículo vamos a conocer la tétrica historia de esta mujer, la cual no se tiene constancia de su existencia, pero sí de su historia, y que aunque parezca dura, fue el pan de cada día en cualquier país de Latinoamérica durante los primeros siglos tras el Descubrimiento de América.
La leyenda de la Llorona es muy popular en México, aunque tiene su propia versión en diferentes países latinoamericanos como: Argentina, Guatemala, Colombia, Perú, Chile…
Esta leyenda es originaria del siglo XVII y forma parte del folclore nacional de numerosos países. A pesar de la gran cantidad de versiones que existen, la raíz de la leyenda siempre es la misma:
Cuenta la leyenda, que una indígena se enamoró de un español, al que le dio tres hijos. Este hombre nunca quiso formalizar su relación con ella debido a que no estaban bien vistas las relaciones entre indígenas y españoles, aunque este hombre sí que se ocupaba de sus hijos en la clandestinidad. Un día, su amado desapareció de su vida para irse con una española de renombrado apellido, con quien inició una relación. La Llorona, rota de dolor, y en un episodio de celos cegada por la locura, se vengó de su amado ahogando en el río los tres hijos que tuvo con él, pero cuando la mujer entró en sí y se dio cuenta de lo que había hecho, se suicidó.
Tras esta dura historia, se generó una leyenda popular a nivel nacional, la cual cuenta que por las noches el espíritu de la madre que llora, y lamentándose de dolor, se aparece por las noches en la Plaza de la Patria de México, arrepentida y buscando a sus hijos.
Pero, ¿Qué puede haber de cierto en esta leyenda?
El tema de las apariciones es cuestión de cada persona, algunos creen en las apariciones fantasmales, otros simplemente no, pero la historia de la Llorona fue el pan de cada día de la América poscolombina desde el siglo XVI hasta bien entrado el XIX.
Tras el Descubrimiento de América, aquel 12 de octubre de 1492, numerosos españoles cruzaron el Atlántico en busca de mejorar sus condiciones de vida, debido a los problemas financieros que atravesaba España. Muchos emigrantes consiguieron hacerse ricos en territorio de las nuevas colonias españolas, algunos se dedicaron al comercio de los novedosos productos americanos (cacao, café, té, tabaco…), y otros tuvieron la suerte de descubrir minas de plata, consiguiendo crear auténticas fortunas. De ahí viene la expresión de hoy día (muy usada por cantantes que cruzan el charco para iniciar sus carreras musicales en América): «Hacerse las Américas».
La mayor parte de estos inmigrantes fueron andaluces, de ahí que el dialecto latinoamericano sea tan similar al andalúz. Dejaban a sus esposas e hijos en España para hacerse las Américas. Llegó un momento en que la Corona (Reyes Católicos) tuvo que promulgar una serie de leyes que controlarían la emigración, pues esta se estaba volviendo desorbitada. Para ello se creo el Consejo de Indias y la Casa de la Contratación, ubicada en Sevilla, España, y que actualmente alberga el Archivo General de Indias.
Una de estas normas o leyes, era que para poder viajar a América se necesitaría una carta de embarque, la cual, en una de las cláusulas, la esposa del emigrante tenía que firmar, dando así su consentimiento de que permitía el viaje de su esposo.
Esto se llevó a cabo debido a que América se convirtió en la vía de escape de todo hombre para abandonar a su mujer e hijos en España, y poder vivir una nueva vida. Muchos de estos emigrantes jamás regresaron junto a sus familias en España, y sus esposas e hijos jamás supieron si murieron en el viaje o allí. Fue tantas las historias de este tipo, incluso de hombres casados en España y que se volvían a casar con alguna indígena en América, que incluso la Santa Inquisición persiguió esta práctica de la poligámica.
Al igual que le pasó a nuestra Llorona, numerosas indígenas quedaron embarazadas de aquellos españoles que migraron hacia aquellas tierras, generando los primeros mestizos, y en infinidad de ocasiones estos hombres estaban casados en España, con lo cual algunos volverían con sus mujeres una vez que ahorraban lo necesario, o simplemente hacían llamar a sus familias españolas para que se establecieran en América, dejando desamparada a su amante e hijos latinoamericanos.
Con lo cual, podría ser que una de estas mujeres tuviese un ataque de celos y asesinase a sus hijos, ya que culturalmente eran originarios de una civilización del culto al canibalismo y a los sacrificios humanos para sus dioses.
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